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PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos: guía en Bogotá

Cuando un paciente me pregunta por el PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos, casi siempre llega con la misma inquietud: si el plasma rico en plaquetas sale de su propia sangre, ¿por qué existen versiones distintas y cuál le conviene a su rodilla, a su hombro o a su tendón? Es una pregunta excelente, porque la respuesta cambia la forma en que se prepara el tratamiento y el tejido al que va dirigido.

PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos en Bogotá, tubo de plasma rico en plaquetas

En este artículo le explico, con palabras sencillas, qué son los leucocitos dentro del plasma, cómo se obtiene cada tipo de preparación, en qué casos se prefiere uno u otro y, sobre todo, qué dice la evidencia científica más reciente. Al final encontrará cómo agendar una valoración en Bogotá para definir cuál es la mejor opción en su caso.

¿Qué es el plasma rico en plaquetas y por qué importan los leucocitos?

El plasma rico en plaquetas (PRP) es una fracción de su propia sangre en la que las plaquetas están más concentradas que en la sangre normal. Las plaquetas no solo ayudan a coagular: también guardan en su interior factores de crecimiento, unas proteínas que funcionan como mensajeros y le indican a los tejidos que se reparen.

Imagine una obra en una carretera dañada. Las plaquetas son los ingenieros que llegan con los planos: indican dónde hay que reparar, llaman a más trabajadores y estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos que traen material. Los leucocitos, en cambio, son la cuadrilla de limpieza y seguridad: retiran escombros, defienden el área y activan señales de alarma.

Los leucocitos son los glóbulos blancos, las células de defensa del organismo. Cuando se centrifuga la sangre, una parte de ellos queda en una capa delgada entre el plasma y los glóbulos rojos. Según cómo se procese la muestra, esa capa se incluye o se descarta, y de ahí nacen las dos grandes familias de PRP.

Dos familias, un mismo origen

  • PRP rico en leucocitos (LR-PRP o L-PRP): conserva una cantidad importante de glóbulos blancos junto con las plaquetas. Tiene un perfil más "activo" desde el punto de vista inmunológico.
  • PRP pobre en leucocitos (LP-PRP): se procesa para dejar la mayor cantidad posible de plaquetas y muy pocos glóbulos blancos. Tiene un perfil más "sereno" y enfocado en la señal de reparación.

Ninguna de las dos es "mejor" en todos los escenarios. Se trata de herramientas distintas para tejidos distintos, y elegir bien es parte del arte del especialista.

PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos: cómo se preparan

Ambas preparaciones empiezan igual: se toma una muestra de sangre del brazo, como en un examen de laboratorio, y se coloca en tubos especiales. Luego se centrifuga, es decir, se hace girar a gran velocidad para que los componentes se separen por peso.

La diferencia está en el protocolo de centrifugación y en qué capa se recoge. Piense en un jugo de naranja recién exprimido que se deja reposar: arriba queda el líquido claro, en el medio una capa con pulpa y abajo lo más denso. Si usted sirve solo el líquido claro, obtiene algo parecido al PRP pobre en leucocitos; si incluye la capa con pulpa, se parece más al PRP rico en leucocitos.

Factores que definen la calidad del PRP

  • Concentración de plaquetas: cuántas veces más plaquetas tiene el preparado frente a la sangre normal.
  • Contenido de leucocitos: la variable de la que trata este artículo.
  • Presencia de glóbulos rojos: lo ideal es que sea mínima en ambas preparaciones.
  • Activación: si las plaquetas se activan antes de aplicarse o se dejan activar en el tejido.
  • Volumen y número de sesiones: se ajustan según la articulación o el tendón tratado.

Por eso decir simplemente "me aplicaron PRP" dice poco. Dos tratamientos con el mismo nombre pueden ser biológicamente muy diferentes, y esa es una de las razones por las que los estudios científicos a veces muestran resultados variables.

¿Qué hacen los leucocitos dentro del tejido?

Los glóbulos blancos liberan sustancias que amplifican la respuesta inflamatoria inicial. Esa respuesta no es mala por sí misma: en la reparación natural de una herida, la inflamación es la primera fase, la que "limpia el terreno" para que luego llegue la regeneración.

Volviendo a la analogía del jardín: antes de sembrar, hay que remover la tierra y quitar la maleza. En un tendón con degeneración crónica, que lleva meses o años "dormido" sin repararse, esa sacudida biológica puede ayudar a reactivar el proceso de reparación. En cambio, en una articulación con artrosis, donde el cartílago ya vive en un ambiente irritado, muchos especialistas prefieren un estímulo más tranquilo, enfocado en la señal de reparación.

Una revisión de alcance publicada en Frontiers in Pain Research en 2026 ("Orthobiologics are not all the same: a mechanism-based scoping review of PRP, cytokine-rich serum, and extracellular vesicles") lo resume bien: el PRP basado en plaquetas actúa principalmente por la liberación de factores de crecimiento, mientras que el PRP con leucocitos involucra además vías inmunológicas e inflamatorias. Sus autores proponen clasificar los ortobiológicos según su mecanismo y piden reportes estandarizados.

PRP pobre en leucocitos para la artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla es la indicación más estudiada del plasma rico en plaquetas. En esta enfermedad, el líquido de la articulación tiene un ambiente con señales de irritación que favorecen el desgaste del cartílago. La lógica de usar PRP pobre en leucocitos es aportar factores de crecimiento sin sumar más estímulo inflamatorio.

Sin embargo, la evidencia reciente muestra un panorama más matizado de lo que se pensaba hace unos años. Cuando se comparan directamente las dos preparaciones en la rodilla, las diferencias son menores de lo esperado. Esto no significa que dé igual cómo se prepare el PRP; significa que la calidad del preparado, la concentración de plaquetas, el grado de artrosis y la técnica de aplicación pesan tanto o más que el contenido de leucocitos.

¿Y el PRP rico en leucocitos en la rodilla?

Algunos análisis recientes encontraron que las preparaciones con mayor concentración de plaquetas, incluidas algunas ricas en leucocitos, se asociaron con mejores resultados a 12 meses. Otros encontraron efectos algo mayores con el PRP pobre en leucocitos. La conclusión honesta es que ambas formulaciones han mostrado beneficio en la rodilla y que la elección se individualiza.

PRP rico en leucocitos en tendones: epicondilitis y otras tendinopatías

En las tendinopatías crónicas, como el codo de tenista, el tendón de Aquiles o el tendón rotuliano, el problema no suele ser una inflamación activa sino un tejido que dejó de repararse. Allí, la idea de un estímulo más intenso con PRP rico en leucocitos ha sido tradicionalmente atractiva.

En el codo de tenista, por ejemplo, varios estudios antiguos sugerían una ventaja del PRP rico en leucocitos. Las revisiones más recientes y rigurosas, sin embargo, muestran que esa ventaja se reduce cuando se analizan solo los estudios de mejor calidad metodológica. En la práctica, lo que más influye es el diagnóstico preciso del tendón afectado y la aplicación guiada en el sitio exacto de la lesión.

Algo similar ocurre en el tendón de Aquiles y en el manguito rotador del hombro: la preparación se elige según el tipo de lesión, su tiempo de evolución y la respuesta que se busca en el tejido.

El hombro doloroso: un ejemplo interesante

En el hombro, los tejidos involucrados incluyen tendones, bursa y cápsula articular. Un ensayo reciente comparó directamente varias preparaciones de plaquetas frente a un corticoide, y los resultados a largo plazo favorecieron a los preparados de plaquetas, con un desempeño ligeramente mejor del PRP pobre en leucocitos frente al rico en leucocitos. Lo detallo en la sección de evidencia.

Evidencia científica sobre el PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos

A continuación le resumo los estudios más relevantes y recientes que revisé, todos indexados en PubMed. Los explico en palabras sencillas para que usted entienda qué se comparó y qué se encontró.

Ensayo clínico doble ciego en artrosis de rodilla (2024)

Publicado en The American Journal of Sports Medicine en 2024 ("Leukocytes Do Not Influence the Safety and Efficacy of Platelet-Rich Plasma Injections for the Treatment of Knee Osteoarthritis: A Double-Blind Randomized Controlled Trial"), este estudio incluyó a 132 adultos con artrosis de rodilla leve a moderada. Cada paciente recibió un ciclo de tres aplicaciones, ya fuera de PRP rico o de PRP pobre en leucocitos, sin que el paciente ni el evaluador supieran cuál.

Durante 12 meses, ambos grupos mejoraron en dolor, función y calidad de vida. Hubo pequeñas diferencias puntuales: el grupo con leucocitos mejoró un poco más rápido en la escala de función a los 2 meses, y el grupo sin leucocitos tuvo mejor movilidad a los 6 meses. La conclusión de los autores fue que los leucocitos no cambiaron la eficacia del tratamiento en la rodilla.

Metaanálisis en red de 21 ensayos (2026)

En el Journal of Orthopaedic Surgery and Research en 2026 ("Leukocyte-rich versus leukocyte-poor platelet-rich plasma and hyaluronic acid for knee osteoarthritis: a systematic review and network meta-analysis") se reunieron 21 ensayos aleatorizados con 2.254 pacientes. Un metaanálisis en red permite comparar varios tratamientos a la vez, aunque no todos se hayan enfrentado directamente.

Entre los 6 y 12 meses, tanto el PRP rico como el pobre en leucocitos superaron al placebo y al ácido hialurónico en función de la rodilla. El PRP pobre en leucocitos quedó primero en la clasificación, seguido muy de cerca por el rico en leucocitos, pero la comparación directa entre ambos no mostró una diferencia significativa. Los autores concluyen que las dos formulaciones parecen comparablemente eficaces.

Metaanálisis de 28 ensayos frente a ácido hialurónico (2026)

Un metaanálisis publicado en Journal of ISAKOS en 2026 que comparó plasma rico en plaquetas con ácido hialurónico en artrosis de rodilla reunió 28 ensayos con 2.685 participantes. El PRP mejoró más la función y el dolor que el ácido hialurónico.

Lo interesante para este tema es que los efectos fueron mayores con el PRP pobre en leucocitos, con varias aplicaciones y en la artrosis en etapas iniciales. Es decir, el momento oportuno y el esquema del tratamiento también importan.

Metaanálisis de 21 ensayos en Arthroscopy (2026)

Otro metaanálisis publicado en Arthroscopy en 2026 sobre plasma rico en plaquetas frente a ácido hialurónico en artrosis de rodilla incluyó 21 ensayos con 1.790 pacientes. El PRP mostró mejor función en todas las mediciones y menos dolor a los 12 meses.

En este análisis, las preparaciones con mayor concentración de plaquetas, ricas en leucocitos y activadas se asociaron con mejores resultados a 12 meses, y la concentración de plaquetas fue la variable que mejor predijo la respuesta. Este hallazgo, que parece contradecir al anterior, nos recuerda que la dosis de plaquetas puede ser tan relevante como el contenido de leucocitos.

Metaanálisis en red en epicondilitis lateral (2026)

En el Journal of Clinical Medicine en 2026 se publicó un metaanálisis en red que comparó ondas de choque focales y radiales con PRP pobre y rico en leucocitos para el codo de tenista. Incluyó 23 ensayos con 1.484 participantes.

Todas las opciones activas fueron superiores al placebo. La aparente ventaja del PRP rico en leucocitos no se mantuvo cuando se excluyeron los estudios de menor calidad, lo que sugiere que en el codo la diferencia entre ambas preparaciones es menos marcada de lo que se creía.

Ensayo de cuatro grupos en el hombro doloroso (2026)

Un ensayo clínico doble ciego publicado en Journal of Orthopaedic Case Reports en 2026 que comparó PRP rico en leucocitos, PRP pobre en leucocitos, fibrina rica en plaquetas inyectable y corticoide en la periartritis de hombro incluyó 64 pacientes divididos en cuatro grupos.

El corticoide dio el mejor alivio al primer mes, pero desde los 6 meses los preparados de plaquetas fueron superiores. A los 12 meses, el grupo de fibrina inyectable tuvo los mejores puntajes, seguido del PRP pobre en leucocitos y luego del rico en leucocitos, mientras el grupo de corticoide había perdido buena parte de su mejoría.

¿Qué nos dice el conjunto de la evidencia?

  • En la rodilla con artrosis: ambas preparaciones funcionan y superan al ácido hialurónico; la diferencia entre ellas es pequeña.
  • En tendones: la ventaja clásica del PRP rico en leucocitos es menos clara en los estudios más rigurosos.
  • La concentración de plaquetas y el número de aplicaciones parecen influir tanto como los leucocitos.
  • El diagnóstico preciso y la aplicación guiada siguen siendo claves para obtener buenos resultados.

¿Cómo decido qué tipo de PRP aplicar?

En mi práctica, la decisión no se toma con una receta fija. Se analiza el tipo de tejido, el tiempo de evolución, el grado de desgaste, la actividad física del paciente y los tratamientos previos que ha recibido.

  • Articulaciones con artrosis (rodilla, cadera, hombro, tobillo): suelo preferir preparaciones pobres en leucocitos con buena concentración de plaquetas.
  • Tendinopatías crónicas de larga evolución: se valora cada caso, porque algunos tendones se benefician de un estímulo más intenso.
  • Lesiones mixtas (por ejemplo, tendón y articulación a la vez): se planea el tratamiento por zonas.
  • Combinación con rehabilitación: el PRP rinde más cuando se acompaña de un programa de ejercicio dirigido.

Por eso insisto en que cada caso es particular y merece una revisión personalizada. Dos pacientes con el mismo diagnóstico en la orden médica pueden necesitar preparaciones diferentes.

Ecografía musculoesquelética: el mapa antes del tratamiento

Elegir la preparación correcta solo tiene sentido si el plasma llega al lugar indicado. La ecografía musculoesquelética me permite ver en tiempo real el tendón, la bursa, el cartílago superficial o el líquido articular, y así confirmar el diagnóstico en la misma consulta.

Es como tener un GPS durante el viaje: no solo indica el destino, sino que muestra la ruta exacta. Las infiltraciones guiadas por ecografía permiten depositar el PRP con precisión milimétrica dentro del tendón lesionado o de la articulación, lo que aprovecha mejor cada sesión.

¿Qué se evalúa en la valoración?

  • Historia clínica y examen físico: cómo empezó el dolor, qué lo empeora y qué lo alivia.
  • Imágenes previas: radiografías o resonancias, si las tiene.
  • Ecografía en consulta: estado del tendón o de la articulación en tiempo real.
  • Plan de tratamiento: tipo de PRP, número de sesiones y rehabilitación.

PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos en Bogotá con el Doctor Roberto Aldana

Doctor Roberto Aldana, ortopedista y traumatólogo experto en PRP rico en leucocitos y pobre en leucocitos en Bogotá

Soy Roberto Aldana, Ortopedista y Traumatólogo de la Universidad Militar Nueva Granada. Miembro de la Asociación Colombiana de Medicina Regenerativa y Dolor. Miembro de la Sociedad Internacional para la Aplicación de Células Madre.

Mi práctica se enfoca en la medicina regenerativa, la preservación articular y la ecografía musculoesquelética. Preparo cada plasma rico en plaquetas según el tejido que vamos a tratar y lo aplico guiado por ecografía, buscando aprovechar al máximo el potencial de reparación de su propio organismo y, cuando es posible, retrasar o evitar una cirugía.

Recuerde que cada caso es particular y merece una revisión personalizada: la elección entre PRP rico o pobre en leucocitos se define después de examinarlo y estudiar su lesión.

Puede agendar su cita vía WhatsApp, con el botón ubicado a la derecha de esta página, o llamando directamente al 302 683 7811. Me encuentro en la ciudad de Bogotá, en el barrio La Castellana, en la Carrera 49 # 93 - 60.

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Preguntas frecuentes sobre PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos en Bogotá

¿Cuál es la diferencia entre PRP rico en leucocitos y pobre en leucocitos?

Ambos se obtienen de su propia sangre. El rico en leucocitos conserva glóbulos blancos, que activan una respuesta inmunológica más intensa; el pobre en leucocitos concentra sobre todo plaquetas y ofrece un estímulo más enfocado en la reparación.

¿Qué tipo de PRP es mejor para la rodilla?

En la artrosis de rodilla, los estudios recientes muestran que ambos tipos mejoran la función y el dolor, con diferencias pequeñas entre ellos. Con frecuencia se prefiere el pobre en leucocitos, pero la decisión depende del grado de desgaste y de la valoración clínica.

¿Qué tipo de PRP se usa en tendinitis?

En tendinopatías crónicas se ha usado tradicionalmente el rico en leucocitos, aunque la evidencia más rigurosa muestra que la diferencia frente al pobre en leucocitos es menor de lo que se pensaba. Se elige según el tendón y el tiempo de evolución.

¿Cómo sé qué tipo de PRP me aplicaron?

Depende del sistema de preparación y del protocolo de centrifugación. Pregunte siempre a su especialista qué preparación usará, cuál es la concentración de plaquetas aproximada y si la aplicación será guiada por ecografía.

¿Cuántas sesiones de PRP se necesitan?

Varía según la lesión. En la artrosis de rodilla, varios estudios usaron esquemas de dos o tres aplicaciones, y algunos análisis encontraron mejores resultados con varias sesiones. El número exacto se define en la consulta.

Conclusión: la pregunta correcta no es cuál es mejor, sino cuál le sirve a usted

La discusión sobre el PRP rico en leucocitos vs pobre en leucocitos ha evolucionado. Hoy sabemos que ambas preparaciones tienen respaldo científico, que en la rodilla sus resultados son muy parecidos y que la concentración de plaquetas, el número de sesiones y la precisión de la aplicación influyen tanto como los leucocitos.

Lo que marca la diferencia es un diagnóstico preciso, una preparación ajustada a su tejido y una aplicación guiada por ecografía, acompañadas de un buen programa de rehabilitación. Si usted tiene dolor de rodilla, hombro, codo o algún tendón y quiere explorar alternativas para evitar o dilatar una cirugía, lo invito a agendar una cita para revisar su caso en Bogotá.