El plasma rico en plaquetas para artrosis de rodilla en Bogotá es hoy una de las alternativas más...
Infiltración de rodilla con corticoides en Bogotá: cuándo usarla
La infiltración de rodilla con corticoides es uno de los procedimientos más antiguos y, a la vez, más malinterpretados de la ortopedia. Algunos pacientes llegan a mi consulta en Bogotá pidiéndola como si fuera la solución para todo; otros llegan con temor porque alguien les dijo que "esas inyecciones no sirven". La realidad está en el punto medio: es una herramienta valiosa cuando se usa en el momento correcto y por la razón correcta.

En este artículo le explico cuándo está indicada una infiltración de rodilla con corticoides, qué puede esperar de ella, cómo se realiza con guía ecográfica y qué dicen las revisiones sistemáticas y metaanálisis más recientes publicados en PubMed y en la Biblioteca Cochrane.
Antes de empezar, una idea que repetiré varias veces: cada caso es particular y merece una revisión personalizada. Dos rodillas con el mismo diagnóstico en la radiografía pueden necesitar estrategias muy diferentes.
¿Qué es una infiltración de rodilla con corticoides?
Es la aplicación de un medicamento de la familia de los corticoides directamente dentro de la articulación de la rodilla. Los más usados en el mundo son la triamcinolona, la metilprednisolona, la betametasona y la dexametasona, generalmente acompañados de un anestésico local.
Los corticoides son potentes antiinflamatorios. Al aplicarlos dentro de la rodilla, actúan justo donde está el problema, en concentraciones altas y durante varias semanas, algo que una pastilla no logra con la misma precisión.
Piense en una rodilla inflamada como en una cocina con un incendio pequeño. El corticoide es el extintor: apaga las llamas rápidamente. Pero el extintor no repara la estufa ni cambia el cableado. Por eso, la infiltración funciona mejor como parte de un plan, no como el plan completo.
Diferencia con otras infiltraciones de rodilla
En consulta escucho con frecuencia la palabra "infiltración" como si todas fueran iguales. No lo son. Cada sustancia tiene un objetivo distinto:
- Corticoides: buscan apagar la inflamación activa y aliviar el dolor de forma rápida.
- Ácido hialurónico: busca mejorar la lubricación y la viscosidad del líquido articular.
- Plasma rico en plaquetas (PRP): aporta factores de crecimiento del propio paciente para modular el ambiente de la articulación a mediano plazo.
- Proloterapia: estimula una respuesta reparadora local, especialmente en ligamentos y tendones.
- Células madre mesenquimales y exosomas: terapias biológicas que envían señales regenerativas y antiinflamatorias a los tejidos.
Si desea una visión más general de este medicamento en la artrosis, puede leer mi artículo anterior sobre infiltración de corticoides en Bogotá para la osteoartritis. Aquí nos concentraremos en la rodilla y, sobre todo, en cuándo tiene sentido indicarla.
¿Por qué se inflama una rodilla con artrosis?
La artrosis de rodilla no es solo un "desgaste" del cartílago. Es una enfermedad de toda la articulación, en la que participan el cartílago, el hueso que está debajo, los meniscos y la membrana sinovial, que es el tejido que produce el líquido lubricante.
En muchos pacientes la enfermedad avanza de forma silenciosa durante meses y, de repente, aparece una crisis inflamatoria: la rodilla se hincha, se calienta, se pone rígida y cuesta apoyarla. En ese momento la membrana sinovial está irritada y produce más líquido del normal, el famoso "agua en la rodilla".
Si quiere repasar cómo se origina este proceso, le recomiendo mi artículo ¿Qué es la artrosis de rodilla?, donde explico las etapas de la enfermedad con más detalle.
- Derrame articular: acumulación de líquido que distiende la cápsula y genera dolor y sensación de presión.
- Sinovitis: engrosamiento e irritación de la membrana sinovial, visible en la ecografía.
- Rigidez: dificultad para doblar o estirar la rodilla, sobre todo al levantarse.
- Inhibición muscular: el cuádriceps "se apaga" por el dolor y la rodilla se siente insegura.
¿Cuándo está indicada la infiltración de rodilla con corticoides?
Esta es la pregunta central del artículo. Con base en la evidencia científica y en mi experiencia clínica, la infiltración de rodilla con corticoides tiene su mejor lugar en situaciones concretas en las que el componente inflamatorio domina el cuadro.
1. Crisis inflamatoria con derrame
Es la indicación clásica. Una rodilla con artrosis que de un momento a otro se hincha y duele mucho suele responder bien a un corticoide intraarticular. Con frecuencia, en el mismo procedimiento se extrae el exceso de líquido y luego se aplica el medicamento, todo guiado por ecografía.
2. Dolor intenso que impide la rehabilitación
El ejercicio terapéutico es uno de los pilares del tratamiento de la artrosis. Pero si el dolor es tan fuerte que el paciente no logra activar el cuádriceps, la fisioterapia no avanza. En estos casos la infiltración funciona como un puente: baja la inflamación durante unas semanas para que el paciente pueda fortalecer los músculos que protegen la rodilla.
3. Necesidad de alivio rápido en un momento específico
Hay situaciones de la vida en las que el paciente necesita funcionar bien en un plazo corto: un viaje, un evento familiar, una temporada de trabajo exigente. El corticoide actúa en días, mientras que las terapias regenerativas suelen tardar semanas en mostrar su efecto.
4. Paciente en espera de otro tratamiento
Algunos pacientes están en proceso de decidir o programar un tratamiento de fondo para su rodilla, ya sea regenerativo o quirúrgico. Mientras tanto, una infiltración puede mejorar la calidad de vida durante esa espera.
5. Apoyo diagnóstico
Cuando no está claro si el dolor viene del interior de la articulación o de estructuras vecinas, la respuesta a una infiltración intraarticular con anestésico y corticoide orienta el diagnóstico. Si el dolor mejora de forma marcada, sabemos que el problema principal está dentro de la rodilla.
¿Cuándo conviene pensar en una estrategia complementaria?
La infiltración de rodilla con corticoides es excelente para apagar el incendio, pero no fue diseñada para modificar el terreno a largo plazo. Por eso, en algunos escenarios prefiero combinarla o complementarla con otras herramientas:
- Dolor persistente sin inflamación evidente: cuando la ecografía no muestra derrame ni sinovitis importante, suele haber mejores alternativas.
- Búsqueda de beneficio prolongado: cuando el objetivo es sostener la mejoría durante meses o años, las terapias biológicas tienen un papel más protagónico.
- Pacientes jóvenes y activos: que quieren preservar su articulación y mantenerse en el deporte.
- Personas que ya recibieron varias infiltraciones: y notan que el alivio cada vez dura menos.
En estos casos suelo conversar con el paciente sobre el plasma rico en plaquetas para artrosis de rodilla, la proloterapia o las células madre mesenquimales para artrosis de rodilla, según el grado de la enfermedad y sus metas.
Infiltración de rodilla con corticoides: qué dice la evidencia científica
Para este artículo revisé los resúmenes de revisiones sistemáticas, metaanálisis y una revisión Cochrane sobre corticoides intraarticulares en rodilla. Le comparto lo más relevante, explicado en lenguaje sencillo.
La revisión Cochrane: alivio de corto plazo
La Cochrane Database of Systematic Reviews publicó en 2015 la revisión "Intra-articular corticosteroid for knee osteoarthritis", que reunió 27 ensayos con 1.767 participantes. Comparó la infiltración con corticoides frente a placebo o a ningún tratamiento.
El beneficio sobre el dolor fue moderado en las primeras 1 a 2 semanas, más pequeño entre las 4 y 6 semanas y casi desaparecía hacia los 6 meses. Los autores señalaron que muchos de los estudios incluidos eran pequeños y de calidad variable, por lo que la magnitud exacta del efecto sigue en discusión. El mensaje práctico: el corticoide es una herramienta de corto plazo.
¿Qué paciente responde mejor?
La revista Osteoarthritis and Cartilage Open publicó en 2023 "The OA Trial Bank: Update of individual patient data meta-analysis of intra-articular glucocorticoids in persons with knee and hip osteoarthritis". Este análisis combinó los datos individuales de 1.261 participantes de 11 estudios con artrosis de rodilla o cadera.
Su conclusión principal fue que las personas con dolor intenso al inicio obtuvieron un alivio significativamente mayor con el corticoide que con placebo a mediano plazo, alrededor de las 12 semanas. Es decir, quien más sufre suele ser quien más percibe el beneficio.
En la misma línea, el International Journal of Rheumatic Diseases publicó en 2024 "Is it possible to predict which patients are most likely to benefit from intra-articular corticosteroid injections? A systematic review". Revisó 8 estudios y encontró que, en algunos de ellos, el dolor inicial alto, la menor movilidad y la presencia de derrame que se drena durante el procedimiento se asociaron a mejor respuesta.
Los autores aclaran que los hallazgos no fueron uniformes entre estudios y que hace falta más investigación. Aun así, coinciden con lo que vemos en la práctica: la rodilla hinchada y muy dolorosa es la candidata típica.
¿Importa el tipo de corticoide o la dosis?
El Journal of Experimental Orthopaedics publicó en 2024 "Intra-articular corticosteroids for the treatment of osteoarthritis: A systematic review and meta-analysis on the comparison of different molecules and doses". Incluyó 18 ensayos aleatorizados, 16 de ellos en personas (1.577 pacientes), la mayoría con artrosis de rodilla.
La triamcinolona mostró valores de dolor algo mejores que la metilprednisolona en el corto plazo, pero en general no hubo diferencias claras en la mejoría del dolor entre las distintas moléculas a lo largo del seguimiento.
Por su parte, Musculoskeletal Care publicó en 2025 "The Effect of Corticosteroid Doses on Pain in Knee Osteoarthritis: A Systematic Review and Meta-Analysis", con 11 estudios y 1.125 pacientes. Encontró que la dosis no cambia el alivio máximo del dolor, aunque las dosis más altas parecen prolongar un poco el efecto. La elección del medicamento y la dosis se ajusta en cada consulta.
Corticoides frente a terapias biológicas a largo plazo
El Journal of Orthopaedic Surgery and Research publicó en 2025 "Long-term effectiveness of intra-articular injectables in patients with knee osteoarthritis: a systematic review and Bayesian network meta-analysis". Este metaanálisis en red analizó 37 ensayos aleatorizados con 5.089 pacientes y seguimiento mínimo de un año.
Al año, la combinación de PRP con ácido hialurónico y el PRP solo ocuparon los primeros lugares en alivio del dolor y función, mientras que el corticoide aislado quedó en los últimos puestos. Esto no significa que el corticoide "no sirva": confirma que su fortaleza es el efecto rápido, y que para resultados sostenidos conviene pensar en terapias biológicas.
La guía ecográfica marca la diferencia
La revista Medicine publicó en 2025 "Ultrasound-guided versus blind arthrocentesis in knee osteoarthritis: A systematic review and meta-analysis", que reunió 21 estudios con 1.924 pacientes.
Comparado con la técnica "a ciegas" (guiada solo por puntos anatómicos), el procedimiento con ecografía logró mayor precisión, mayor reducción del dolor y mayor satisfacción de los pacientes, tanto inmediatamente después como entre las 4 y 6 semanas.
Mi lectura de la evidencia
- Funciona rápido: el mayor beneficio aparece en las primeras semanas.
- Funciona mejor en rodillas inflamadas y muy dolorosas: el perfil de respuesta está bastante definido.
- No es una estrategia de largo plazo por sí sola: para eso las terapias biológicas muestran mejores resultados al año.
- La precisión importa: la guía ecográfica mejora la exactitud y la satisfacción del paciente.
Ecografía musculoesquelética: la infiltración de rodilla con corticoides guiada en tiempo real
En mi consulta, prácticamente todas las infiltraciones de rodilla se realizan con ecografía musculoesquelética. Es como manejar en Bogotá con GPS en lugar de hacerlo de memoria: se llega al destino exacto, por el camino más directo.
La ecografía me permite, antes del procedimiento, confirmar si realmente hay derrame o sinovitis. Si la rodilla no muestra inflamación, el corticoide probablemente no sea la mejor opción y se replantea el plan.
- Diagnóstico en el mismo momento: se evalúan líquido articular, membrana sinovial, tendones, meniscos accesibles y bursas.
- Drenaje más completo: se puede extraer el exceso de líquido de forma dirigida.
- Aplicación exacta: el medicamento queda dentro de la articulación y no en los tejidos de alrededor.
- Diferenciar otros orígenes del dolor: por ejemplo, una bursitis de la pata de ganso o un quiste poplíteo, que se manejan de forma distinta.
¿Cómo es el procedimiento paso a paso?
La infiltración de rodilla con corticoides es un procedimiento ambulatorio que se realiza en el consultorio y dura pocos minutos.
- Valoración clínica: conversación sobre sus síntomas, examen físico y revisión de radiografías o resonancias previas.
- Ecografía diagnóstica: se identifica si hay derrame, sinovitis u otras causas de dolor.
- Preparación: limpieza cuidadosa de la piel con técnica estéril y anestesia local.
- Drenaje si es necesario: extracción del líquido acumulado bajo visión ecográfica.
- Aplicación del medicamento: el corticoide se deposita dentro de la articulación con guía en tiempo real.
- Salida caminando: el paciente se retira por sus propios medios el mismo día.
¿Qué hacer en los días siguientes?
Durante las primeras 24 a 48 horas suelo recomendar actividad suave: caminar en casa, evitar trotar, saltar o cargar peso excesivo. Luego se retoma la actividad de forma progresiva.
El momento más valioso viene después: cuando el dolor baja, es la ventana ideal para fortalecer el cuádriceps, los glúteos y la musculatura de la cadera. Si se aprovecha bien, la mejoría tiende a sostenerse por más tiempo.
¿Cuánto dura el efecto y cada cuánto se puede repetir?
Según la revisión Cochrane, el efecto más notorio aparece en las primeras semanas y va disminuyendo con el paso de los meses. En pacientes con dolor intenso, el análisis de datos individuales mostró beneficio hasta cerca de las 12 semanas.
En la práctica, las infiltraciones con corticoides se espacian varios meses y se usan de forma estratégica. Si un paciente necesita infiltraciones cada vez más seguidas, es una señal de que conviene replantear el plan y considerar una estrategia regenerativa o un manejo integral distinto.
Corticoides y medicina regenerativa: ¿se pueden combinar?
Sí, y es una de las estrategias que más utilizo. Volviendo a la analogía del jardín: el corticoide es como quitar la maleza que está ahogando las plantas; la medicina regenerativa es como abonar y regar para que el jardín se mantenga sano.
- Fase 1, apagar el incendio: en una crisis con derrame importante, se drena la rodilla y se aplica corticoide.
- Fase 2, rehabilitar: se aprovecha la ventana sin dolor para fortalecer y corregir la mecánica.
- Fase 3, nutrir el terreno: una vez controlada la inflamación aguda, se valora iniciar PRP, proloterapia, exosomas o células madre, según el caso.
El orden y el intervalo entre una terapia y otra se definen en consulta. Insisto: no existe una receta única para todas las rodillas.
Infiltración de rodilla con corticoides en Bogotá con el Doctor Roberto Aldana

Soy Roberto Aldana, Ortopedista y Traumatólogo de la Universidad Militar Nueva Granada. Miembro de la Asociación Colombiana de Medicina Regenerativa y Dolor. Miembro de la Sociedad Internacional para la Aplicación de Células Madre.
Mi práctica está enfocada en la medicina regenerativa, la preservación articular y la ecografía musculoesquelética. Realizo infiltraciones de rodilla con corticoides, plasma rico en plaquetas, proloterapia, exosomas y células madre mesenquimales, siempre guiadas por ecografía y basadas en la evidencia científica disponible.
Antes de indicar una infiltración, evalúo su rodilla en detalle, reviso sus estudios de imagen y escucho sus objetivos. Recuerde que cada caso es particular y merece una revisión personalizada.
Puede agendar su cita vía WhatsApp, con el botón ubicado a la derecha de esta página, o llamando directamente al 302 683 7811. Me encuentro en la ciudad de Bogotá, en el barrio La Castellana, en la Carrera 49 # 93 - 60.
Preguntas frecuentes sobre la infiltración de rodilla con corticoides en Bogotá
¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto una infiltración de rodilla con corticoides?
Muchos pacientes notan alivio en los primeros días, gracias al anestésico y luego al efecto antiinflamatorio del corticoide. El beneficio más marcado se observa en las primeras semanas.
¿Cuántas infiltraciones de corticoides se pueden poner en la rodilla al año?
No hay un número único para todos. En general se espacian varios meses y se usan de forma estratégica. Si se necesitan con mucha frecuencia, conviene replantear el tratamiento.
¿Es mejor el corticoide o el plasma rico en plaquetas para la rodilla?
Tienen objetivos distintos. El corticoide ofrece alivio rápido en rodillas inflamadas; el PRP muestra mejores resultados sostenidos al año en los metaanálisis. A menudo se complementan.
¿La infiltración de rodilla duele?
Se usa anestesia local y la aguja se guía con ecografía, lo que hace el procedimiento rápido y bien tolerado por la mayoría de los pacientes.
¿Puedo caminar después de la infiltración?
Sí. Usted sale caminando del consultorio. Se recomienda actividad suave durante uno o dos días y luego retomar el ejercicio de forma progresiva.
¿Sirve la infiltración con corticoides si no tengo la rodilla hinchada?
Puede ayudar en algunos casos, pero la respuesta suele ser mejor cuando hay derrame o sinovitis. La ecografía ayuda a decidir si es la opción adecuada para usted.
Conclusión: la infiltración correcta, en el momento correcto
La infiltración de rodilla con corticoides sigue siendo una herramienta muy útil en ortopedia. Su gran fortaleza es el alivio rápido de una rodilla inflamada y dolorosa, y la evidencia muestra que el beneficio es mayor en pacientes con dolor intenso y derrame.
Al mismo tiempo, los metaanálisis recientes confirman que su efecto es de corto plazo y que, para resultados sostenidos, las terapias biológicas como el plasma rico en plaquetas ocupan un lugar destacado. Por eso, la mejor estrategia suele combinar ambas herramientas, guiadas por ecografía y acompañadas de ejercicio.
Si su rodilla está inflamada o el dolor le impide moverse con libertad, lo invito a agendar una cita para revisar su caso y definir juntos el plan más adecuado.